Marilú cerámica

Sobre Marilú

Me llamo Marilú Torres Jiménez.

Me recibí de Maestra de Bellas Artes en el año 1993,  cursé mi carrera de Arquitectura egresé en el año 2001, en Argentina, he trabajado como arquitecta desde que me recibí, pero nunca dejé mi amor por el arte, hice exposiciones, participé de concursos, pinté muchos cuadros.

Me casé con Guillermo y tuve a mis 2 hijos mayores, llegó el momento que elegí criar a mis hijos y en mi desarrollo profesión me fuí buscando la vida como dicen en España, continué como arquitecta autónoma, como artista y como muralista trabajando por encargo.

La cerámica llegó a mi vida de casualidad, me enamoré de los azulejos de las viviendas antiguas  y los murales artesanales españoles de vírgenes, comencé probando y equivocándose a través de información por internet, videos, blogs, hasta que encontré la persona que me podía enseñar en  Sevilla España, un año después, con mi pasaporte español recién sacado, viaje en 2011 a capacitarme, ya que en Argentina no se conocían esas técnicas o no las enseñaban y allí comenzó mi amor por la cerámica esmaltada.

En 2012, año en que nació mi tercera hija, abrí mi taller de arquitectura y cerámica, Mayólicas y Murales,  trabajando como arquitecta, viviendas para particulares  y como ceramista,  haciendo trabajos por encargo, dando clases y cursos, muchas de mis alumnas hoy tienen sus propios talleres.

En 2014 viajé a Puebla México a capacitarme.

Mi amor por el modelado del barro fué creciendo al mismo ritmo que mis conocimientos, no he cursado la carrera de ceramista, he aprendido viendo videos y maestros, leyendo libros, experimentando, descubriendo y equivocándome. 

En 2021 emigramos con mi familia a España buscando un futuro mejor para mis 3 hijos y una vejez digna para nosotros,  desde que llegué he trabajado como arquitecta, pero en mi valija traje solo materiales y herramientas para hacer cerámica.

En 2023 creo Marilú Cerámica, un taller para disfrutar, para compartir, para experimentar, para expresarte y canalizar a través del barro tus ideas, tus miedos, tus pensamientos, tus debilidades, tus fortalezas.

La cerámica no es un arte fácil, pero a diferencia de otros, es que nos trata por igual, cualquiera puede ser capaz de dominar la cerámica con la voluntad suficiente. Además también sirve como un escape de la realidad que nos rodea y nos impulsa a la perfección no solo de las obras, también de nosotros mismos; lo que hacemos, como lo planeamos, la paciencia y la tolerancia al fallo.

No te estoy invitando a solo hacer cerámica, sino también a impulsar tus capacidades, tu imaginación, tu sentido artístico, tu niño interior, y construir un mundo nuevo a tu alrededor a través del arte. Y si yo de forma autodidacta lo he logrado, estoy segura de que tu también podrás.

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